Estructura del calzado de running
Es la zona que envuelve el pie, está cosida en su perímetro a la media suela y podemos distinguir diferentes elementos, por ejemplo:
• Mesh (malla): Suele estar perforado para garantizar la transpiración, o paso del calor interior al exterior. Existen mesh más fresco y otros para condiciones de lluvia, más cerrados o con membranas impermeables.
• Es la parte inferior del calzado que entra en contacto directo con el suelo mientras corres. La suela de un calzado de running está diseñada específicamente para brindar tracción, amortiguación y estabilidad durante la actividad física de correr.
Suela Running de Asfalto y pistas
Suela Trail Running de montañas
• Es un material de espuma situado entre la suela y la parte superior, diseñado para amortiguar las fuerzas de impacto y guiar el pie a lo largo de la zancada. Cada corredor tendrá sus propias preferencias. En otras palabras, Es el núcleo de la zapatilla de running y normalmente está fabricado de una espuma parecida a la goma y es la que se encarga de dar amortiguación y retorno de energía.
Características del calzado de Running
Amortiguación: El calzado de running suele estar equipado con tecnologías de amortiguación en la suela intermedia, como espuma especializada o geles, que absorben el impacto generado al correr. Esto reduce la carga en las articulaciones, especialmente en las rodillas y los tobillos, disminuyendo el riesgo de lesiones.
Soporte: Están diseñados con características que brindan soporte a diferentes partes del pie. Esto incluye áreas de refuerzo alrededor del talón y el arco para ayudar a estabilizar el pie y reducir la pronación excesiva (rodar hacia adentro) o la supinación excesiva (rodar hacia afuera) al correr.
Ajuste cómodo: Los calzados de running suelen tener un diseño ergonómico que se adapta bien al pie y proporciona un ajuste cómodo. Esto es esencial para evitar rozaduras, ampollas y molestias durante la carrera.
Reducción de lesiones: La combinación de amortiguación y soporte en el calzado de running puede ayudar a reducir el riesgo de lesiones comunes asociadas con la carrera, como la fascitis plantar.
Estabilidad: La estabilidad en las zapatillas de running es fundamental para evitar que el pie ruede hacia adentro o hacia afuera en exceso, lo que puede causar lesiones a largo plazo.
Transpirabilidad: El diseño de las zapatillas de running incluye materiales transpirables que permiten la circulación del aire, manteniendo los pies frescos y secos durante el ejercicio.
Flexibilidad: Las zapatillas de running están diseñadas para flexionarse de manera adecuada en los puntos correctos, permitiendo un rango de movimiento natural del pie durante la zancada.
Durabilidad: Dado que los corredores ponen una cantidad significativa de desgaste en sus zapatillas, es importante que estas sean duraderas y resistentes para mantener su rendimiento a lo largo del tiempo.
Peso: Las zapatillas de running están diseñadas para ser ligeras, lo que ayuda a reducir la fatiga durante la carrera y permite una mayor eficiencia en la zancada.
Soporte y alineación:
Las plantillas pueden proporcionar soporte adicional para el arco del pie, lo que es beneficioso para corredores con arcos bajos o caídos. Esto ayuda a mantener una alineación adecuada del pie, reduciendo la pronación excesiva (rodar hacia adentro) o la supinación (rodar hacia afuera).
Amortiguación adicional:
Algunas plantillas incorporan materiales de amortiguación, como gel o espuma viscoelástica, que pueden proporcionar una capa adicional de amortiguación y absorción de impactos.
Corrección de desequilibrios biomecánicos:
Las plantillas personalizadas o específicas pueden corregir desequilibrios biomecánicos en la forma en que tu pie interactúa con el suelo durante la zancada. Esto puede ser útil para corredores con problemas de sobrepronación o supinación, ya que ayuda a estabilizar el pie ya mantener una alineación adecuada.
6 pasos para escoger las zapatillas de Running
1) Tipo de Zapatillas:
Tenés que elegir entre tres opciones: zapatillas para correr en asfalto, ideales para pavimento; para trail running, perfectas para caminos de tierra o barro; y para cross-training, ideales para el gimnasio o actividades bajo techo.
2) Tipo de Pie:
Medite los pies con un dispositivo Brannock para conocer bien tu talla. Revisá el arco del pie con la prueba del papel mojado: alto, medio, bajo o pie plano. Esto te va a ayudar a elegir la zapatilla que mejor se ajuste a tus necesidades.
3) Movimiento del Tobillo:
Fijate en la pronación, que afecta cómo apoyás el pie: supinación (hacia afuera), pronación neutral (tobillos rectos) o sobre-pronación (hacia adentro).
4) Elegir Zapatillas de Running:
Según tu tipo de pie y pronación, elegí entre zapatillas neutras, de estabilidad, con amortiguación, o de control de movimiento. Asegurate de que quede un dedo de espacio entre los dedos y la punta del zapato para evitar rozaduras.
5) Prueba de Flexibilidad:
Doblá la punta de la zapatilla hacia atrás. Si se dobla antes de los cordones, es una buena flexión. Si se dobla a la mitad o más, buscá otra opción.
6) Consejos Extras:
Elegí zapatillas que te queden cómodas y que sean resistentes al agua. Si corrés en terrenos variados, buscá mejor tracción. Considerá también zapatillas con detalles reflectantes si corrés de noche. Tener dos pares de zapatillas y buenos calcetines te va a ayudar a mantener la comodidad y evitar lesiones.
Tipos de pisada ¿Pronador, Supinador o Neutro?
Saber cómo pisás al correr es clave para evitar molestias y lesiones en pies, rodillas, caderas e incluso la columna. Además, vas a mejorar tu rendimiento y comodidad.
Si corrés seguido, lo mejor es hacerte un estudio de pisada para ver si sos pronador, supinador o tenés una pisada neutra. En muchas tiendas deportivas te hacen un test de pisada gratis y te recomiendan las zapatillas adecuadas.
Si sos más exigente o ya sentís molestias, conviene que visites un podólogo especializado. Te harán un estudio más completo, tanto en reposo como en movimiento, y si es necesario, te diseñan plantillas a medida.
Pronadora: El pie se inclina hacia adentro. El desgaste de las zapatillas es mayor en la parte interna del talón y la delantera. Necesitás zapatillas con buena amortiguación y refuerzo interno.

Neutra: El pie se mueve de forma lineal, sin inclinarse. El desgaste de las zapatillas es uniforme. Podés usar casi cualquier tipo de zapatillas.

Supinadora: El pie se inclina hacia afuera. El desgaste se ve en la parte externa del talón y delantera. Suele necesitarse zapatillas neutras con buena amortiguación y plantillas adaptadas.

Beneficios del Running para tu salud
Hay un montón de evidencia científica que demuestra que hacer deporte regularmente (30 minutos al día, cinco veces por semana), y correr en particular, tiene un montón de beneficios. Ayuda a prevenir la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, presión arterial alta, ACV y otras dolencias. Además, correr mejora tu calidad de vida emocional y mental, ¡y hasta te puede hacer vivir más años!
1) Correr te hace más feliz:
Si corrés seguido, ya sabés que te hace sentir mejor. Más allá de la "Euforia del Corredor", nuestro cuerpo produce unas hormonas llamadas endocanabinoides, que te hacen sentir bien. Son parecidas al cannabis, pero producidas naturalmente por el cuerpo. Un estudio publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise demuestra que incluso una sola sesión de 30 minutos caminando en cinta puede mejorar el ánimo de alguien que está deprimido.
Además, correr ayuda a combatir la ansiedad y el estrés, y si corrés 30 minutos a la semana durante tres semanas, vas a notar una mejora en tu sueño, estado de ánimo y concentración.
¿Escuchaste decir que correr es "una droga"? Bueno, tiene una base científica: correr genera en el cerebro adaptaciones parecidas a las de las drogas adictivas.
2) Correr ayuda a perder peso:
Todos sabemos que hacer ejercicio quema calorías. Pero, ¿sabías que después de entrenar seguís quemando calorías? Esto se llama efecto Afterburn o EPOC (exceso de consumo de oxígeno post ejercicio). Cuanto más intenso sea el ejercicio, mayor será el efecto. Así que, incluso cuando estás en reposo, seguís quemando calorías y perdiendo peso.
3) Correr mejora la salud de la piel:
Cuando corrés, aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel, lo que le lleva más nutrientes y oxígeno. Además, al sudar, eliminás toxinas, lo que deja la piel más tersa y luminosa, y disminuye el riesgo de problemas cutáneos.
4) Correr mejora la densidad ósea:
Hacer deporte aumenta la densidad ósea, lo que protege al cuerpo de fracturas y de la temida osteoporosis. También ayuda a frenar el deterioro óseo relacionado con la edad, especialmente en mujeres durante la menopausia.
5) Correr baja el colesterol:
Correr y trotar pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), y con ello, el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Aunque no pierdas peso, correr regularmente y mantener una dieta equilibrada puede bajar tu colesterol.
6) Correr ayuda a tu salud mental:
¿Te preocupa cómo va a estar tu cabeza a medida que envejecés? La buena noticia es que hacer ejercicio regularmente ayuda a mantenerla en forma. Hay estudios que muestran que el ejercicio regular combate el deterioro cerebral con la edad, como la pérdida de memoria y atención. En personas que tuvieron ACV, el ejercicio mejoró la memoria, el lenguaje, el pensamiento y la toma de decisiones en casi un 50%.
7) Correr alarga tu vida:
Numerosos estudios demuestran que las personas que practican deporte regularmente, y correr en particular, viven más que las personas sedentarias. No hace falta correr a gran velocidad ni hacer muchísimos kilómetros; con unos 30 minutos diarios, 4-5 veces por semana, podés aumentar tu esperanza de vida en unos 5,6 años en hombres y hasta 6,2 años en mujeres.
Running vs Trail Running: ¿En qué se diferencian?
Running:
El running tradicional se realiza principalmente en superficies planas y duras, como pavimentos, aceras, pistas de atletismo o cintas de correr. Estas superficies ofrecen una tracción uniforme, lo que facilita mantener un ritmo constante.
Trail Running:
El trail running, por otro lado, se lleva a cabo en senderos naturales, que pueden incluir montañas, bosques, colinas, ríos y terrenos accidentados. El terreno es variado e impredecible, con cambios de elevación frecuentes, raíces, rocas y barro que desafían la estabilidad y resistencia del corredor.
Running:
Para el running en asfalto, las zapatillas suelen ser ligeras y con buena amortiguación para absorber el impacto repetitivo contra superficies duras. La ropa es generalmente ligera y transpirable, diseñada para minimizar la resistencia al viento.
Trail Running:
Las zapatillas de trail running están diseñadas para ofrecer tracción adicional y protección en terrenos irregulares, con suelas más gruesas y resistentes. Además, suelen tener refuerzos en la puntera para proteger los pies de las piedras y raíces. El equipamiento también incluye mochilas de hidratación, ropa resistente al agua y, en algunos casos, bastones para ayudar en las subidas y bajadas pronunciadas.
Running:
En el running, el enfoque está en mantener un ritmo constante y eficiente en una superficie predecible. La técnica de carrera se centra en la economía de movimiento, manteniendo una cadencia regular y una postura alineada.
Trail Running:
La técnica en el trail running es más dinámica y adaptable debido a la variabilidad del terreno. Los corredores deben estar preparados para cambios rápidos en la velocidad y el ritmo, así como para ajustar la longitud de su zancada y la posición de su cuerpo al subir o bajar colinas, saltar obstáculos y mantener el equilibrio en superficies resbaladizas.
Running:
Correr en superficies planas es ideal para aquellos que buscan mejorar su velocidad, resistencia y salud cardiovascular. Es una excelente manera de liberar estrés y disfrutar de un ejercicio consistente.
Trail Running:
El trail running, además de los beneficios cardiovasculares, también mejora la fuerza muscular, especialmente en las piernas y el core, debido a las subidas y bajadas. Mentalmente, el contacto con la naturaleza y la necesidad de concentración en el terreno pueden tener un efecto terapéutico y desestresante.
Running:
Correr en superficies duras puede aumentar el riesgo de lesiones por impacto repetitivo, como la fascitis plantar, tendinitis y dolores en las rodillas. La monotonía del terreno también puede hacer que algunos corredores pierdan la motivación con el tiempo.
Trail Running:
Aunque es menos probable que sufras lesiones por impacto, el trail running presenta sus propios desafíos, como el riesgo de torceduras de tobillo, caídas o golpes contra rocas. Además, el clima y la fauna pueden presentar desafíos adicionales, como el frío extremo, el calor o la presencia de animales salvajes.
Running:
El running tiene una comunidad global bien establecida, con innumerables carreras, desde 5Ks hasta maratones en todo el mundo. Las competencias suelen estar bien organizadas, con soporte a lo largo de la ruta y una gran cantidad de corredores.
Trail Running:
El trail running también cuenta con una comunidad apasionada, pero más enfocada en la aventura y la conexión con la naturaleza. Las carreras de trail pueden ser menos frecuentes y más exigentes, con distancias que varían desde 10Ks hasta ultramaratones de más de 100 kilómetros, a menudo en terrenos remotos y desafiantes.
Conclusión: ¿Cuál es Mejor para Ti?
La elección entre running y trail running depende de tus objetivos, preferencias y el entorno en el que te sientas más cómodo. Si te gusta la velocidad, la consistencia y las superficies predecibles, el running tradicional es para ti. Pero si prefieres la aventura, el desafío del terreno y estar en contacto con la naturaleza, el trail running podría convertirse en tu nueva pasión.
Ambas disciplinas ofrecen increíbles beneficios y experiencias únicas. Así que, ¿por qué no probar ambas y descubrir cuál te inspira más?
Indumentaria de Running: Clave para tu rendimiento y comodidad
Ligereza y Transpirabilidad
La ropa que usás para correr no debería ser la misma que usás para el día a día. Las prendas técnicas están diseñadas específicamente para deportistas, utilizando materiales que favorecen la transpirabilidad, la ligereza y el confort.
Camisetas y remeras: Optá por telas que absorban la transpiración y la expulsen hacia el exterior, manteniéndote seco y cómodo durante toda la actividad. Evitá el algodón, ya que retiene la humedad, lo que puede provocarte rozaduras y malestar.
Pantalones y calzas: Dependiendo de la temperatura, podés optar por shorts, calzas cortas o largas. Al igual que las camisetas, es fundamental que estén hechas de materiales transpirables y que se ajusten bien sin ser demasiado apretados.
Ropa de invierno: Si corrés en días fríos, es importante vestirse en capas. Una primera capa técnica que mantenga la piel seca, una segunda capa para aislar el calor (como una remera de manga larga), y una tercera capa que te proteja del viento y la lluvia (una campera ligera e impermeable).
Las medias son un detalle que muchos corredores pasan por alto, pero elegir las adecuadas es esencial para evitar ampollas y mantener los pies cómodos. Buscá medias sin costuras, hechas de materiales sintéticos que alejan la humedad de la piel. También es importante que se ajusten bien al pie y no se muevan durante la corrida.
Gorra o visera: Si corrés bajo el sol, una gorra o visera te va a proteger del calor y de los rayos UV. También ayuda a evitar que el sudor caiga en los ojos.
Lentes de sol: Elegí unos que sean livianos y con protección UV. Los lentes protegen tus ojos del sol y del viento, mejorando tu visibilidad y confort.
Cinturones y riñoneras: Si llevás hidratación, geles o el celular mientras corrés, un cinturón o una riñonera especializada en running es ideal. Son ligeras, se ajustan bien al cuerpo y te permiten llevar lo esencial sin molestar.
Si solés correr en horarios de poca luz, como al amanecer o al anochecer, es fundamental que uses ropa con elementos reflectantes. Esto te hará más visible para los conductores y otros peatones, reduciendo el riesgo de accidentes. Además, podés considerar usar una luz frontal o bandas LED para asegurarte de ser visto.
Elegir la indumentaria adecuada para correr no es solo una cuestión de estética, es una inversión en tu bienestar. La ropa y los accesorios de calidad mejoran tu rendimiento, te mantienen cómodo y te protegen de lesiones y del clima. Así que, la próxima vez que salgas a correr, asegurate de estar bien equipado para disfrutar al máximo de cada kilómetro.
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